Alertas contra la conjuntivitis

Entre las numerosas enfermedades que están sujetas a vigilancia dentro de la etapa veraniega se encuentra la Conjuntivitis Hemorrágica Epidémica.  La conjuntivitis hemorrágica es altamente contagiosa, se trasmite por secreción directa de los pacientes, ya sea a través de las manos u objetos. Está relacionada con la temperatura ambiental pues se propaga más fácilmente en el calor y disminuye en el invierno.

El término conjuntivitis es genérico y viene de la inflamación de la conjuntiva, una membrana que cubre el globo ocular y el interior de los párpados. Diferentes causas la originan, entre ellas, de tipo infecciosa, alérgica, traumática, por agentes químicos y físicos. Las infecciosas más frecuentes son las bacterianas y las virales, de estas últimas hay una variedad que produce la conjuntivitis hemorrágica epidémica.

Hoy se hace énfasis en la orientación a la población para que cumpla con diferentes medidas con el fin de reconocer y evitar esta enfermedad que se presenta en todas las edades, observándose recaídas y reinfecciones, es decir, que quien la padece una vez no queda inmune. Tiene un inicio repentino con enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño  y quemadura, hinchazón de párpados y dolor, exudado seromucoso, a menudo, en ambos ojos.

El período de incubación es corto, de 12 a 72 horas, mostrando una poderosa capacidad de difusión al transmitirse por el contacto directo o indirecto con las secreciones oculares y por intermedio de las microgotas de saliva. Por lo general, los enfermos son proclives a contagiar la enfermedad, durante su fase aguda que puede durar 5 días como máximo.

En la conjuntivitis hemorrágica no hay un tratamiento específico porque como la conjuntiva está irritada, cualquier colirio que se eche, además de no ser efectivo contra el virus, podría dañar más los ojos.Los contagiados deberán mantener el reposo y fomentos de agua hervida fresca o fría, de la parte de abajo del refrigerador, durante 15 a 20 minutos varias veces al día.

En ocasiones se informa- refiere Infomed- de la ocurrencia de brotes de Conjuntivitis Hemorrágica Epidémica en varios países de la región de las Américas, fundamentalmente en Brasil, Nicaragua, Venezuela y algunas islas del Caribe, con los cuales mantenemos amplias relaciones de intercambio de viajeros, razón por la cual se orienta la vigilancia activa por parte de los médicos de la familia y los servicios oftalmológicos, tanto en instituciones cerradas como en población abierta, con el objetivo de aislar los casos, tratarlos y orientar las medidas para la prevención de nuevos casos y el control de foco inmediato en el área geográfica afectada.

De modo general existen un grupo de medidas que nos ayudan a evitar o combatir esta molesta enfermedad en sus diferentes variantes: Lávese las manos frecuentemente con agua  y jabón. Si no hay agua ni jabón, use un limpiador para manos que contenga como mínimo un 60% de alcohol. Evite tocarse o restregarse los ojos. En caso de que ya esté contagiado, limpie toda secreción alrededor del ojo varias veces al día. Se debe lavar las manos primero y luego puede usar un paño limpio o una bola de algodón o pañuelo desechable para limpiar el área del ojo. Tire a la basura la bola de algodón o el pañuelo desechable después de usarlo; si usa un paño, debe lavarse con agua caliente y detergente. Lávese las manos con agua  y jabón una vez que termine.

Lávese las manos después de aplicarse gotas o pomada para los ojos. No use la misma botella o envase de las gotas para los ojos infectados que para los sanos, aun cuando sea de la misma persona. Lave fundas de almohadas, sábanas, paños y toallas en agua caliente y jabón; después de tocar estos artículos debe lavarse las manos. Evite compartir artículos como toallas, sábanas y fundas de almohadas. Lave los espejuelos cuidando de no contaminar los artículos que se puedan compartir con otras personas .No comparta el maquillaje para los ojos, la cara, los cepillos cosméticos, los lentes de contacto y sus envases, ni los espejuelos, evite los baños en las piscinas.

Son medidas  fáciles de aplicar en nuestro hogares y centros laborales, sencillas, pero de gran alcance en aras de nuestro bienestar.

(Con información del periódico Granma e Infomed)

Por Tahaní Martínez Rivero

 

 

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