Este 18 de septiembre se cumple un nuevo aniversario de los asesinaros de Amancio Rodríguez Herrero y su compañero de luchas José Oviedo Chacón, ocurrido este día pero del año 1949.
Amancio Rodríguez, de origen humilde, nació en el poblado de Cascorro en la provincia de Camaguey. Desde edades tempranas se vinculó al trabajo en el sector azucarero y despuntó como líder de sus luchas y demandas laborales.
También fue militante del Partido Comunista de Cuba y ganó múltiples demandas a favor de la clase obrera, en su cargo como secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Azucareros y concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz del Sur.
En la dirección del sindicato azucarero del Central Francisco desde el año 1940, alzó su voz en múltiples ocasiones, para luchar contra los abusos de la compañía azucarera protegida por el gobierno de Carlos Prío Socarrás. Razón por la cual el gobierno articula y ejecuta su asesinato.
La acción fue consumada por la seudo organización sindical, STK, dirigida por Eusebio Mujal, quienes convocaron una reunión con el pretexto de abordar la unificación del movimiento obrero del Central.
Ante la indignación por la patraña, Amancio se levanta y es baleado por la espalda, junto a su compañero de lucha José Oviedo Chacón.
El sepelio de los luchadores revolucionarios se convirtió en franca protesta contra el régimen imperante.
Y como legado de los obreros a sus mártires, el capitán de la clase obrera cubana, Lázaro Peña, aseguró nombrar algún día al central Amancio Rodríguez.
El seis de agosto de 1960 estas palabras se hicieron realidad cuando el gobierno revolucionario intervino el central Francisco, sus trabajadores honraron la memoria del mártir sindical y le pusieron por nombre Amancio Rodríguez.
Este ingenio pertenece hoy a la provincia de Las Tunas y en su honor se denominó al municipio también con el mismo nombre.
Asesinaban a un líder, a un tenaz revolucionario y defensor de la clase obrera cubana.
Asesinaban a un hombre pero no una causa, un legado y un ideal.
Su pensamiento se consolidó en el movimiento sindical revolucionario que hizo realidad los sueños y reclamos de la clase obrera cubana. Ahora dueña y comprometida con de la producción y los servicios de nuestra sociedad.

