Si existe un tema que hoy genera debates en la sociedad cubana, es la discusión del actual proyecto de nueva Constitución de Cuba. Importantes opiniones, consideraciones diversas y otras modificaciones emergen diariamente de cada consulta popular, de las cuales los tuneros también hemos sido partícipes.
Pero, cuan conscientes somos hoy, del compromiso que implica para las presentes generaciones el análisis dialéctico de la nueva Ley Suprema. Lo que hoy discutimos y proponemos desde distintos escenarios definirá sin dudas, la actualidad y el futuro previsible de toda una nación socialista, que agradecerá el poder de pensamientos y cambios en correspondencia con la realidad cubana, desde el orden constitucional.
De los temas más recurrentes en estos debates, (más del 40% desarrollados hasta la fecha) resaltan los títulos concernientes a los deberes, derechos y garantías de los ciudadanos, la estructura del Estado, así como los fundamentos económicos y políticos de la nación y el acápite referente a los órganos locales del Poder Popular.
Los planteamientos reiterados han sido disímiles. Entre ellos uno de los más mencionados, el reconocimiento del matrimonio igualitario. El 68 desde la realidad práctica cubana no aporta nada novedoso. En la isla cientos de parejas del mismo sexo conviven y comparten con sus familias, y así son reconocidad; sin embargo desde el punto de vista legal no tienen respaldo aluguno.
Este artículo en particular, se incluye en la nueva Constitución como expresión de la equidad social, y de la igualdad de derechos que otros artículos anuncian y que un sistema socialista como el nuestro debe garantizar a sus ciudadanos.
Temas de interés político o económico, fundamentales para todos los cubanos, quedan relegados en ocasiones por polemizar sobre el párrafo 192. Cuando hay otros aspectos vitales surgidos en otros debates que también enriquecerán la confección final de la Ley de leyes.
Por ejemplo, aquellos relacionados con los tipos de propiedad y la obligatoriedad del trabajo. Otros expresados desde la necesidad de que exista el derecho al testamento vital y la asistencia jurídica desde el momento de una detención. Así como los referidos a la no mención en el proyecto de una Ley de Prensa o Comunicación.
Además de los criterios acerca del periodo de mandato del presidente, la autonomía de la asamblea municipal y los nuevos cargos que surgirán con estas. Mucho también se ha argumentado sobre la necesidad de una definición explícita en el proyecto del término “traición a la patria”, en ocasiones muy mal empleado.
En otros debates se ha resaltado que se reconozca también el derecho al Habeas Data y la inclusión en el proyecto de una ley que regule la protección animal, entre otros acápites más.
Para una mejor comprensión del texto constitucional y un debate consciente, estudie a fondo el proyecto, vuelva sobre la Carta Magna vigente, organice sus ideas y proponga su opinión que igual es valiosa sobre la base del respeto. Así contribuiremos a la elaboración definitiva de la nueva Constitución cubana, que presidirá la vida de las actuales y futuras generaciones.

