La identidad de los pueblos tiene sus raíces en su historia. Germina en sus luchas por la libertad, evoluciona en sus tradiciones y se refleja en su cultura. Conocer la historia local propicia formar parte de sus anales. Las instituciones que lo hacen posible son los museos.
Nuestra provincia dispone de varias instituciones de este tipo. La principal de todas es el Museo Provincial Mayor General Vicente García González, que tiene su sede en el antiguo edificio del Ayuntamiento, en el centro histórico citadino. Posee más de ocho mil piezas diferentes de extraordinario valor histórico y patrimonial.
Esta dependencia, que cumplió 34 años el primero de julio, cuenta con cuatro salas de exhibición. Una de ellas es una suerte de pinacoteca especializada en arte contemporáneo tunero, y, entre sus muestras figuran numerosas esculturas y pinturas rubricadas por artistas del territorio. La mayoría tiene su inspiración en personalidades y acontecimientos relacionados con el acontecer de la comarca.
Otros dos locales pertenecen a las artes decorativas. El primero exhibe mobiliarios de sala y comedor de fines del siglo XIX e inicios del XX, pertenecientes a familias de la pequeña burguesía tunera. Y el segundo muestra una colección de relojes de diferentes orígenes, diseños, tipos y épocas, una de las pocas conocidas en el país. Casi todos funcionan y revelan un excelente estado de conservación.
El cuarto y último recinto acoge conjuntos transitorios de corte histórico-cultural en su más amplio matiz. Las muestras escogidas permanecen en exhibición para el público entre dos y tres meses antes de ser reemplazadas por nuevas propuestas. En todos los casos, la acogida del público suele ser excelente, en tanto representa un contacto con el patrimonio histórico-cultural de la provincia.
A
lgunas piezas del Museo Provincial Mayor General Vicente García tienen especial connotación. Como el boceto original del escudo de la ciudad, obra de Cruz Medina. Con igual mérito exhibe el cabo de la pluma con la que escribió Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé), donado por Gloria Nápoles Urrutia, biznieta del poeta; y la bayoneta tipo sable que perteneció al León de Santa Rita.
En materia de papelería, cuenta con una recopilación de documentos de la Guerra Grande (1968.1978), escritos de puño y letra por el Generalísimo Máximo Gómez Báez y por otros patriotas de nuestras luchas del siglo XIX. También exhibe en sus vitrinas textos diversos del Movimiento 26 de Julio, de la Campaña de Alfabetización y un copioso surtido de fotografías culturales de Pro Arte en Tunas.
Uno de los tesoros del Museo es su colección de publicaciones periódicas. En efecto, en sus anaqueles se guardan ejemplares de más de 20 periódicos, de los 54 que circularon en otras épocas por el territorio. Es una muestra de gran valor, en tanto se recuerda que la ciudad fue reducida a cenizas tres veces, por lo cual buena parte de la memoria pasiva del territorio también fue pasto de las llamas.
El Museo Provincial Mayor General Vicente García aguarda por los visitantes para acercarlos desde sus anaqueles a la historia gloriosa de esta provincia, que la dio a la Patria varios generales, comandantes, combatientes y guerrilleros que la dignifican.

