Las experiencias vividas durante la novena sesión constitutiva del Parlamento Cubano fueron expuestas por la diputada Aurora Ramos de las Heras, quién se desempeña como actual rectora de la Universidad de Las Tunas.
La Sesión Constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) se desarrolló los días 18 y 19 de abril. La magna cita tuvo lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana. Ese órgano con potestad constituyente y legislativa en la República de Cuba. Se compone de diputados elegidos por el voto libre, directo y secreto de los electores, en la proporción y según el procedimiento que determina la ley.
En el conversatorio con estudiantes y profesores universitarios, la diputada a la Asamblea Nacional, por el municipio de Colombia ofreció datos de interés sobre la reciente composición de la sesión constitutiva. Entre ellos destaca que el 530 de los 605 diputados que integran el parlamento nacieron después del triunfo de la Revolución y la edad promedio en el Consejo de Estado es de 54 años.
La rectora de la universidad de Las Tunas convocó al estudio de los discursos pronunciados por Raúl Castro, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Miguel Díaz Canel Bermúdez, el nuevo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba. Ella se refirió algunos fragmentos de esos materiales en especial el de Miguel Díaz Canel Bermúdez.
“A esa confianza que el pueblo nos entrega con su voto, hay un solo modo de corresponder: actuando, creando y trabajando sin descanso, por responder a sus demandas y necesidades, en vínculo permanente y estrecho con nuestra gente humilde, generosa y noble”.
Los jóvenes intercambiaron con la directiva sobre la novena sesión de la asamblea y las funciones de ella como diputada. El claustro convocado conoció, de primera mano, sus impresiones de ese trascendental suceso de la política cubana, gracias a la elocuencia y el diálogo ameno que sostuvo Aurora con este público, capaz de trasmitir las ideas al resto de la sociedad tunera.
Por Yelenis Fernández García

