Aprendiendo de El español nuestro sección especial del periódico Granma encontré,entre otros aspectos del lenguaje, estos interesantes datos ofrecidos por: María Luisa García Moreno sobre el nombre Fidel Castro.
Conmovedor…
Fidel Castro:
El nombre de nuestro querido Fidel etimológicamente quiere decir “fiel” y su segundo nombre, Alejandro, es palabra de origen griego, y significa “protector, defensor, salvador”. Por otra parte, en la lejana Galicia, los castros, del latín castrum, eran —o son, porque abundan sus restos arqueológicos— “poblados fortificados en la Iberia romana”, la “altura donde quedan vestigios de fortificaciones antiguas” o el “sitio donde estaba acampado y fortificado un ejército”. Y eso es, precisamente, lo que significa el apellido de los líderes de nuestra Revolución y eso son ellos para nosotros: nuestra fortaleza.
Interesante…
Emoticono:
Desde hace algún tiempo se han generalizado los términos emoticono y emoticón —plural: emoticonos y emoticones— para referirse a los signos con los que se expresa gráficamente un estado de ánimo sobre todo en el ámbito de las redes sociales y otras comunicaciones digitales. Aunque se prefiere la primera, la segunda también es válida. Estas voces son acrónimos, formados a partir de emotivo + icono, razón por la que se prefiere la primera.
Cubaneando…
Uso coloquial de la palabra jama:
La utilización que cada pueblo hace de su lengua es recogida por los académicos y así se incorporan nuevas palabras al idioma. Como he dicho otras veces, ya ha sido aceptada en el Diccionario de la lengua española la voz jama con la siguiente acepción: «coloq. Cuba y Nicaragua Alimento». No obstante, reitero: su uso es coloquial y válido solo en un contexto familiar o amistoso
Para tenerlo en mente…
Terminación -mente:
En español, la terminación -mente se emplea para convertir adjetivos en adverbios. En ocasiones se le añade a alguna palabra que puede funcionar como adjetivo o adverbio (solo, rápido…), lo cual contribuye a diferenciar la función que realiza en un texto dado. Añadir la terminación –mente a un adverbio como casi no solo es innecesario, sino disparatado.
Esa sección debe ser de obligada y deliciosa visita a todos los amantes del buen decir.
Por Tahaní Martínez Rivero

