Abogan en Las Tunas por mayor estabilidad en la calidad del pan

El pan es un alimento universal casi tan antiguo como el hombre y constituye la base alimentaria en varios de países del mundo. Desde el año 1963 este producto es subsidiado por el estado cubano que garantiza de esta forma su distribución normada y equitativa.

En Las Tunas el municipio cabecera concentra cerca del 48 por ciento de la producción de pan y posee la mayor parte de los consumidores de este alimento en la provincia. Aunque actualmente existen otras variantes que diversifican su manufactura como la Cadena Cubana del Pan, la enorme mayoría de los tuneros consume diariamente el que se produce de forma normada.

¿Pero cuál es la calidad de este producto en el territorio? Entrevistas realizadas en exclusiva para este medio de prensa revelan que en los 28 centros de elaboración o unidades donde se produce el pan en Las Tunas la calidad del producto oscila entre regular y mala.

Esta situación ha sido analizada en varias ocasiones a través de las reuniones de rendición de cuentas y corroborada por medio de las inspecciones sorpresivas.

Auditorías y análisis realizados por entidades del sector han identificado entre los principales problemas la falta de control y previsión de los directivos, violaciones tecnológicas, desvío de recursos y el escaso cumplimiento de las normas técnicas que regulan la producción del pan.

A nivel institucional la Industria Alimentaria posee estructuras que deben garantizar la inspección sistemática de los procesos productivos, así como la competencia profesional de los panaderos.

El principal argumento a la hora de justificar las características del pan está relacionado con la baja calidad de las materias primas y de manera especial de la harina. La estrategia trazada en la provincia que define la distribución de la harina de forma diaria y la obsolescencia tecnológica son problemas que también atentan contra la producción.

Sin embargo, un recorrido por unidades productoras del municipio cabecera reveló serias violaciones de las medidas higiénico-sanitarias y de la disciplina laboral.

En Las Tunas existen experiencias positivas como los encuentros de maestros panaderos que permiten socializar las mejores prácticas en función de sostener la calidad de este producto.

La calidad del pan es un problema complejo que depende de varios factores, sin embargo, la administración es la máxima responsable de evaluar de forma sistemática las medidas y la implementación de una estrategia de trabajo para lograr que este alimento nuestro de cada día satisfaga las necesidades de los tuneros.

Por Yoe Hernández González

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Yoe Hernández González

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